Transmisores y canales: cómo se monta un sistema silent audio
Un sistema de silent audio tiene solo dos piezas, y entender la diferencia entre ambas evita la mitad de los malentendidos al pedir presupuesto.
El transmisor es la caja que se conecta a la fuente de sonido —una mesa de DJ, un micrófono, un portátil o un móvil— y emite esa señal por radiofrecuencia. El auricular es el receptor que lleva cada asistente.
La regla es sencilla: un transmisor equivale a un canal. Si quieres tres músicas o tres idiomas simultáneos, necesitas tres transmisores.
El error más común
Mucha gente pide «cien auriculares de tres canales» dando por hecho que los canales vienen incluidos. No es así: el auricular puede recibir tres canales, pero solo habrá tres si hay tres transmisores emitiendo. Con un transmisor, los cien auriculares oyen exactamente lo mismo.
Cuántos canales necesita tu evento
- Un canal. Suficiente para una proyección de cine, una clase de yoga, una visita guiada en un solo idioma o una conferencia con un único ponente. Es la opción más barata y muchas veces la correcta.
- Dos canales. El mínimo para que una fiesta tenga gracia: dos DJs o dos estilos, y la gente eligiendo.
- Tres canales. El estándar que ofrecemos. Necesario cuando hay mezcla de edades en una boda, tres sesiones paralelas en una jornada o dos idiomas más el original en un congreso.
Qué se conecta al transmisor
Cualquier fuente con salida de audio. En bodas y fiestas lo habitual es la mesa del DJ, pero funciona igual con tres móviles y tres listas de Spotify. En conferencias se conecta a la mesa de sonido de la sala o directamente a un micrófono de diadema o de solapa.
En sesiones de yoga o fitness se hace algo intermedio: el transmisor mezcla el micrófono del instructor con la música en el mismo canal, y el balance entre ambos se ajusta en la prueba de sonido.


El número de auriculares lo marca el aforo. El número de canales lo marca el tipo de evento. Son dos decisiones distintas y se confunden siempre.
Dónde se coloca
El transmisor necesita una sola cosa: una toma de corriente. Todo lo demás es inalámbrico. Se sitúa cerca de la mesa de sonido o de la cabina del DJ, en una posición que dé cobertura a todas las zonas donde vaya a haber gente, incluida la barra, la terraza o el jardín.
En salas complejas —con columnas, varias plantas o muros de hormigón— la posición se decide en la prueba técnica recorriendo el espacio, no sobre plano.
La prueba técnica
Siempre una hora antes de que empiece el evento. Se comprueban los tres canales, el nivel de cada emisión, la cobertura en todas las posiciones y que no haya interferencias con micrófonos inalámbricos u otros sistemas del recinto. Si hay conflicto, los transmisores permiten cambiar de frecuencia.
Señalética: el detalle que decide si funciona
Cuando hay varios canales, hay que decirle a la gente cuál es cuál. Colocamos cartelería con el color de cada canal y el nombre de la sesión o el estilo musical, y el aro del auricular se ilumina de ese mismo color. Con eso, la curva de aprendizaje del asistente es de unos treinta segundos.
Si no tienes claro cuántos canales pedir, cuéntanos el evento y te lo decimos. Los packs con uno y con tres transmisores están en packs y precios.
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